La debilidad institucional del Estado boliviano

El fortalecimiento del narcotráfico, el aumento de las denuncias de corrupción, la dependencia política-partidaria del sistema judicial (y su consecuente sesgo), las prácticas ilegales en áreas protegidas(construcción de puentes, explotación minera, entre otros), y los constantes asesinatos de mujeres por parte de hombres con mentalidad machista, son síntomas de un Estado con instituciones débiles para poner límites a las acciones indebidas que suceden de forma permanente en el País y, peor aún, naturalizadas para muchos ciudadanos y ciudadanas. ¿Cómo explicar la debilidad institucional del Estado boliviano?

Dado los límites espaciales de una columna de opinión, no se puede desarrollar una explicación exhaustiva, sin embargo, sí es posible plantear algunas conjeturas basadas en la teoría política, cuales ayuden a comprender el problema. En este sentido, el libro “La ley y la trampa en América Latina” (2021), escrito por los politólogos Victoria Murillo, Steven Levitsky, y Daniel Brinks, nos permite tener un fundamento válido para explicar de forma sucinta la debilidad institucional del Estado.

Su argumento, básicamente plantea que “la debilidad institucional suele ser una estrategia política y que, por lo tanto, los académicos deben intentar comprender qué es lo que impulsa estas opciones políticas y qué determina sus resultados”. Una forma de debilidad es el incumplimiento: “ocurre cuando las reglas escritas establecen fuertes efectos en el comportamiento, pero los actores relevantes, o un importante subgrupo de estos, logran ignorar la institución…”

El ejemplo tipo que constata el planteamiento de la debilidad institucional del Estado boliviano fue el incumplimiento de los resultados del 21f por Evo Morales como actor relevante. Una estrategia política fallida porque generó su renuncia al cargo de presidente. No obstante, en perspectiva temporal, a pesar de que el proceso de cambio del MAS estableció una nueva Constitución Política y otras leyes estructurales, las tres gestiones consecutivas de Morales Ayma, más su dominio político-partidario por catorce años en la Asamblea Plurinacional, y, actualmente con la administración de Arce Catacora, en condiciones similares en la AP – es decir, con todos los vientos a su favor-, el incumplimiento del marco institucional vigente sigue siendo una norma social extraestatal.

El narcotráfico, la corrupción, el poder judicial, las prácticas ilegales en las áreas protegidas, y los recurrentes feminicidios, son evidencias de que el incumplimiento de la Constitución Política y las leyes, es una constante. Ahora bien, es posible que un subgrupo del gobierno nacional pretenda que las normas escritas moldeen el comportamiento ciudadano como forma de demostrar que el Estado Plurinacional es fuerte y guardián del interés general, pero, dada la crítica situación institucional y su implosión moral consecuente, la debilidad del Estado sigue como la marca que prevalece.

Es un gran desafío académico y político-partidario explicar la debilidad institucional del Estado mediante el conocimiento de las motivaciones y estrategias políticas de las elites en el poder, para comprender sus resultados político-institucionales en el presente.

Probablemente, para muchos bolivianos la permanente ausencia de certidumbre institucional por parte del Estado -en todos sus niveles- es una pesadilla. Por tanto, urge provocar un punto de inflexión que proyecte al Estado central con un trayecto político-institucional más inclusivo, menos corrupto, más transparente, menos centralista, pero más fuerte.   

José Orlando Peralta Beltrán / Politólogo

Devuelvan la educación a las autonomías departamentales

Corría el año 2010 y el Gobierno de Evo Morales decidió impulsar la Ley Educativa Avelino Siñani-Elizardo Pérez. El entonces ministro de Educación, Roberto Aguilar, apuntaló esta norma para, entre otras cosas, quitarle la competencia de la educación y la tuición de los Servicios Departamentales de Educación a las nueve gobernaciones del país.

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Nuevo momento político en Bolivia

La prolongación de los procesos electorales en Bolivia como efecto de las irregularidades del Tribunal Supremo Electoral en 2019 y la covid-19 en 2020, ha provocado cansancio en los votantes, desesperación en los ciudadanos y malestar en los consumidores. En otras palabras, una larga coyuntura política-electoral que activó la polarización social con diferentes matices y acentuó el encono social y la fatiga pandémica.

Gracias a que el tiempo nunca se detiene han sucedido los comicios subnacionales en 2021 y se completó el proceso de elección de nuevas autoridades, se empieza a constituir una nueva correlación de fuerzas en el orden de la distribución vertical del poder, y se prepara una nueva gestión pública.

Con los nuevos resultados electorales: ¿sigue siendo el MAS un partido político predominante con los resultados de los comicios subnacionales 2021?, ¿emerge con nuevo potencial político-ideológico el heterogéneo campo sociopolítico opositor anti-MAS después de las elecciones de marzo-abril de 2021?

Primera conjetura: el MAS sigue como partido político predominante –no hegemónico- en Bolivia gracias 55% del voto popular a nivel nacional, pero el olfato político de Evo ha perdido perspicacia y el dedazo autoritario de Morales Ayma ha sido moralmente derrotado en espacios territoriales política y socialmente estratégicos.

Segunda conjetura. Los actores políticos que ascendieron a los gobiernos departamentales y municipales sin la camiseta azul, tienen marcadas diferencias ideológicas, prioridades de gestión (pandemia y merma de recursos económicos) y agenda propia, en algunos casos con un poder legislativo mayoritariamente opositor, lo que afectará su gobernabilidad.

Tercera conjetura. Si el espíritu parroquial predomina en las nuevas autoridades autónomas opositoras al MAS, entonces es posible que el quinquenio 2021-2025 sea marcado por una polarización discursiva que tendrá como connotaciones la defensa de juicios morales, razones políticas y pasiones regionales.

Cuarta conjetura. Si el Gobierno nacional no cambia su estrategia discursiva confrontaciones, la gestión contra la pandemia no es técnicamente consensuada con las nuevas autoridades territoriales, y, ante la falta del anhelado pacto fiscal los gobiernos autónomos siguen sufriendo una desigual distribución de recursos, habrá motivos necesarios para que los gobernadores y alcaldes -derecha e izquierda- tengan una causa común para articularse en defensa de una gestión eficiente, no necesariamente para desestabilizar políticamente a Arce y dividir el mundo entre buenos y malos.

Más allá de las acostumbradas, previsibles y aburridas categorizaciones que dicen poco, pero que, de forma atractiva para los incautos, dividen el campo político boliviano entre ricos y pobres, indios y blancos, oligarcas y pueblo con el afán de simplificar convenientemente la compleja realidad sociopolítica boliviana, es necesario seguir en el intento de comprender el nuevo momento político atravesado por los efectos perversos de la pandemia: deterioro de la salud mental, crisis económica, enfermos en hospitales y muerte de seres queridos.

 

Con todo, el nuevo momento político en Bolivia revela una enseñanza: el dedazo está perdiendo autoridad moral porque es distante con el signo de los tiempos que demanda otra forma de hacer política.

Política, poder y popularidad en Santa Cruz

Santa Cruz es un espacio político en constante disputa. Las elecciones departamentales y municipales programadas para el 7 de marzo del 2021 son la motivación perfecta para que el proceso de la lucha por el poder local y departamental Sigue leyendo Política, poder y popularidad en Santa Cruz

Datos abiertos para el desarrollo

El Instituto Cruceño de Estadística (ICE) nace el año 2012, desde entonces ha sido y todavía es la única entidad gubernamental de producción estadística subnacional del país.

La ley que da nacimiento al ICE es la Ley N.º 20 del Parlamento Regional Cruceño (la Asamblea Legislativa Departamental). Antes de abordar el régimen impositivo, antes de asumir la competencia de los hospitales del tercer nivel, antes incluso de la elaboración de la propuesta de pacto fiscal, el Gobierno Autónomo Departamental ya había creado el Instituto Cruceño de Estadística como parte esencial e imprescindible en la producción de datos para la toma de decisiones. Su creación no es un evento circunstancial ni improvisado, responde a la firme convicción autonomista de nuestro Gobierno Departamental.

Gracias a nuestra condición primigenia (entiéndase primeros) hemos recorrido parte del país mostrando nuestros resultados y nuestra experiencia. Producto de estas visitas y escenarios de intercambio, las gobernaciones de Beni, Cochabamba, Tarija y Chuquisaca recibieron un espaldarazo y un impulso para la creación de sus propios centros de estadística. En estas visitas se reafirma el liderazgo cruceño y de sus instituciones en el contexto nacional, todos miran con atención los pasos que damos y esperan expectantes las propuestas que elaboraremos para el país.

Una de estas apuestas necesarias para el país es la liberación de datos para el desarrollo. De acuerdo a una serie de investigaciones en el Reino Unido y Europa, las políticas públicas enfocadas en la generación de datos abiertos han demostrado ser una de las inversiones con el mayor porcentaje de retorno económico alcanzando un retorno de hasta 10 veces más de lo invertido originalmente. Al mismo tiempo, estudios de Lateral Economics, Mackensey, Shakspeare y de “EU Comission” han encontrado que la liberación de datos del sector público y su posterior uso e incorporación en cadenas de valor del sector privado pueden generar un impacto económico que va del 0,4% al 4,1% del valor total del PIB.

En este marco, el Instituto Cruceño de Estadística se apresta a dar un paso más en la vanguardia estadística del país. Mañana, a partir de las 18:30, presentaremos la primera plataforma digital de datos abiertos del departamento y la más ambiciosa del país. El Sistema de Información y Visor Geográfico (Sivge) es una plataforma abierta, colaborativa y desarrollada en software libre que nos permite poner a disposición de investigadores, empresas y de la ciudadanía en general toda la información producida por el ICE en estos seis años de vida.

Gobierno abierto y gestiones públicas transparentes

Las políticas de gobierno y las formas de gobernar van cambiando paulatinamente. Desde que empezaron las primeras formas de interacción pueblo-gobierno en Roma se han introducido cambios que responden a la evolución de las sociedades. Sigue leyendo Gobierno abierto y gestiones públicas transparentes